miércoles, mayo 26, 2010

Se nos fué


Uno de los grandes, quizá el más grande monero en formato de historieta que ha dado nuestro país.

Gabriel Vargas, creador de "La Familia Burrón" es ya inmortal.

Le sobreviven, aunque dejó de publicarlos en el 2009:

Borola Tacuche de Burrón
Regino Burrón
Fóforo Cantarranas (hijo adoptivo)
Regino Jr. (mejor conocido como "El Tejocote")
Macuca Burrón Tacuche
El fiel "Wilson" la mascota

Cristeta, Boba Licona, Ruperto, Bella Bellota, Robertino, Lucila Ballenato, Don Quirino, Susano Cantarranas, La Divina Chuy, "El Tractor", Doña Gamucita y su labregón hijo Avelino Pilongano, Alubia Salpicón, Kakiko Kukufate.. y muchos muchos más.

Quizá el novenario se lleve a cabo el "El Rizo de Oro" la peluquería de Regino o en el "Callejón del Cuajo número chorrocientos chochenta y chocho" humilde casa de los Burrón.

Descanse en paz, Maestro.

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domingo, mayo 23, 2010

Heart - Alone (en vivo)

Aunque la interpretación es excelente, el video es tan malo que parece que lo grabaron con celular... aunque en 1990 no había tal cosa. El solo de Howard Leese es prácticamente igual al del disco, pero el tipo no reflejaba emoción alguna al tocar.

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viernes, mayo 14, 2010

What About Love

Ah, esos 80's powerballadescos! La era estrafalaria de Ann y Nancy Wilson en el apogeo de Heart.

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jueves, mayo 13, 2010

lunes, mayo 10, 2010

Día de Mamá

A mi madre, a mi cuñada, a mis tías, a mis primas, a mis amigas, mis ex-esposas y demás mujeres que se han hecho presentes en mi vida, y tenido la bendición de ser madres, les dedico esta sentida interpretación del mismísimo Animal:
The Muppets - Mama (Bohemian Rhapsody )

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miércoles, mayo 05, 2010

Mi mero mole


Mis tres o cuatro lectores, me conocen lo suficiente para no entrar mucho en detalles, pero habrá algún incauto por ahí que por azares del destino, una mala broma de la red, o una búsqueda mal direccionada por Google venga a caer a este rincon del cíber espacio, así que pondré un poco las cosas en perspectiva...

Tras dos incursiones fallidas en el terreno de la vida matrimonial, actualmente vivo en un limbo legal de tecnicismos, o sea, estoy casado, pero vivo separado de mi última esposa, con la que me casé tiempo después de haberme divorciado por primera vez, aunque en la práctica todavía no hay una segunda vez, puesto que hasta que un juez no lo dictamine y tenga la sentencia firmada y sellada en mis sacrosantas manos... pues no estoy divorciado, por lo que técnicamente no soy una persona soltera, aunque en la práctica vivo como tal.

¿Se entiende?

¿No?

No hay tos... a fin de cuentas el meollo del asunto es otro, solo quiero poner en contexto la premisa de que los ultimos meses me he visto obligado a vivir solo.

Tiene su encanto, eso que ni qué. Tener un espacio vital para tí mismo y tus ideas, pensamientos, palabras, obras y omisiones es la neta... pero hay pequeños detalles logísticos que hacen toda una experiencia el diario trajinar por esta vida, principalmente a lo que a la alimentación se refiere.

Desde mi pre-adolescencia tuve que aprender a valerme por mi mismo en términos de la preparación del desayuno. Fué una suerte de acuerdo tácito entre mi madre y yo; siendo yo el mayor de tres hijos, la única manera en que podía ayudar a mi madre con la agobiante tarea de preparar a los otros dos críos para llevarlos a la escuela era atenderme yo solo a la hora de desayunar y prepararme el lunch. Así entre quemaduras de aceite y tostadora de pan, aprendí a prepararme mis huevos revueltos o estrellados (los primeros 3,748 fueron con la yema reventada, por lo que regresaron a la modalidad de revueltos) a hacerme licuados cuya base principal era leche helada (previamente hervida of course) proveniente de las remotas tierras de Chipilo... sí, ya sé, Chipilo está 'a tiro de piedra' de Puebla, pero eso de "remotas tierras" le añade exotismo a la narración...¿ya me estoy desviando otra vez? ah, perdón, continúo.

La base principal -como previamente lo mencioné, y luego me desvié- era leche helada y azúcar... los ingredientes complementarios podían ser frutas (los clásicos plátanos o mangos) chocolate, huevos, cereal, mermelada (el ataque del shock de azucar posterior a una bomba consistente en leche, azucar y fruta conservada en... azucar es terrible... llegas todo hypeado a la escuela y una hora más tarde te estás jeteando) En ocasiones ponía unas gotas de colorante vegetal en la licuadora con tonos verdes, azules, naranjas, violetas, you name it... los resultados a veces eran repulsivos a la vista, pero deliciosos en sabor... otras eran dignos de ser parte de la colección del Guggenheim o una obra de Pollock... atrayentes a la vista pero a la hora de probarlos... la combinación de papaya con cajeta y Corn Pops pintados de amarillo número 4 no era precisamente digerible.

Hot cakes mutantes (casi nunca me quedaban redondos en esos primeros intentos) french-toast que en sus versiones "beta" quedaban doraditos por fuera y más crudos que mis amigos en domingo por dentro, cualquier versión de pan tostado untado con cualquier cosa que fuese untable/comestible ya fuese en versión salado, dulce o intermedio; me sabía de memoria hasta la última frase en tipografía de 5 puntos de las cajas del cereal (Fruti-Lupis, Honey Smacks, Zucaritas), bebí litros y litros de jugo rehidratado de concentrado Florida-7 (más por flojera que por otra cosa, sabía horrible) conocí todas y cada una de las variedades de yogurt de la extinta marca Chambourcy, de hecho, fuimos una suerte de conejillos de indias para ellos, ya que al ser de los clientes más importantes de mi padre en ese entonces, le enviaban cajas y cajas de yogurt de nuevos sabores (recuerdo uno delicioso de mamey, uno dos-que-tres de guayaba, uno buenísimo que sí se quedó de pera, y la nefastez del yogurt sabor limón... era un híbrido de Tang con lácteo...puaj!) muchos nunca vieron la luz.

Para el lunch realmente nunca pasaba de la clásica torta a la "Chavo del 8" o sándwich de dos a tres niveles que normalmente era aplastado dentro de la mochila o la carpeta Trapper Keeper durante la prepa, honestamente prefería recurrir a la explotación del bolsillo de mi papá y adquirir en la cafetería de la escuela la sagrada torta de mole acompañada de un vasito de Pepsi, that was just about it.

La etapa de la especialización culinaria vino después, cuando al no querer asistir a los compromisos en familia prefería quedarme en casa. Los dichosos compromisos generalmente se llevaban a cabo en fin de semana y en las vecinas tierras de Tlaxcala, que eran el dominio profesional de mi papá, así que cuando no era totalmente obligatorio cumplir con el protocolo y llegar con la familia completa, era excentado de tal deber y me quedaba en la santidad de mis dominios.

Pobre cocina.

Lo lógico... o quizá lo práctico para un adolescente, pues es recurrir a comprar algo lo suficientemente comestible e ingerirlo cuando el estómago reclamase ser repostado (algo así como cuando el tóner de la impresora exige ser rellenado o cambiado); pero hete aquí que este, su seguro servidor, pues no tenía a su alrededor a las grandes cadenas de comida rápida o fastfood de hoy, la era de los Mc's, los Kings, los Bell's, los Hutt's y demás no había sentado sus reales en esta sacrosanta ciudad; básicamente lo más cercano que tenía era el área de comidas de un Aurrerá (hoy WalMart) y de lo mejorcito era solamente la torta cubana.

Mis pininos en la elaboración de algo comestible para los sábados o domingos por la tarde en que podía quedarme a mis anchas en la casa (como ahora) solía ser la repetición de la variedad del desayuno ensayado con anterioridad, pero cualquier ser humano que se precie de serlo corre el riesgo de aburrirse o de elevar exponencialmente sus niveles de colesterol y la masa corporal (yo padecí mucho de cierta obesidad entre los diez y los trece años) así que la comida tenía que ser diferente.

Las primeras confecciones consistieron en revolver atún con frijoles de la olla y salsa para tacos árabes, acompañado de medio paquete de pan blanco, una auténtica delicia. La pizza de tortillas de harina, con salsa para espagueti, jamón y queso era un must, aunque 8 de cada 10 quedaban quemadas por debajo en el infructuoso intento de lograr que todos los toppings se calentasen en un comal.

El arróz, ah, el arróz. Mi mamá nunca supo lo que su retoño podía combinar con la base del arróz (previamente limpio de todo rastro de chícharos, esos, pero ni en pintura). Casi todo el contenido del refrigerador era combinable con el arróz, comenzando por las carnes frías y embutidos, luego, aprendí a cocer pollo y a dominar el arte del asado de las chuletas ahumadas. Pronto el simple y humilde arróz se convirtió en un elaborado Yakimeshi -o como solía decir mi ex "paella japonesa" con la colaboración de todas las botellitas de salsas y condimentos de la alacena.

Conforme la práctica y el dominio de los trastos en la cocina se fueron haciendo más sencillos, pude aventurarme a incorporar algunas mezclas que involucraban ya tres o cuatro técnicas diferentes, entre ellas la de hornear (en el horno de gas) algunas cosas, con lo que siempre tenía a la mano el teléfono de bomberos (uno nunca sabe); poder emplear la licuadora sin crear un géiser de caldo de pollo hirviente (sí, me ocurrió una vez) y llevar a la perfección el rebanado de vegetales sin tener que retirar las yemas de mis dedos o rastros de sangre de cualquier preparación.

Los bocadillos que involucraban pan (tortas, sándwiches, baguettes, etc.) eran cada vez mejor logrados y su tamaño podía servir para alimentar a una pequeña familia, sin embargo invariablemente el destino de una torre de pan con prácticamente todo lo rellenable de la pirámide alimenticia (eludiendo el pescado, eso sí nunca ha sido afín para mi, el matrimonio pan-pescado simplemente no existe) era mi aparato digestivo y el ocasional cuate que andaba por mis rumbos el fin de semana.

La llegada de las sopas instantáneas de sobre fué para mi todo un hallazgo, las Maruchan y sus similares nunca me han gustado, pero la versión de Knorr, Campbell's y anexas en polvos o pastas rehidratables funcionan perfecto.

La práctica de preparar mis propias recetas de pasta ha sido fructífera, ya puedo disfrutar de casi cualquier versión a un perfecto dente, sin que resulte chiclosa, gomosa e incomible (¡¡saludos ex esposas!! ji-ji-ji) mezcladas con salsas, vegetales y otros ingredientes.

Creo que básicamente la cocina me ha servido como una suerte de distracción al medio día. Una persona que conozco y con la que recientemente compartí el pan y la sal... ejem... en restaurant, me abrió los ojos a una realidad que inconscientemente he intentado evitar manteniendo la mente ocupada en la preparación de lo que como o bebo... la soledad.

16 años de mi vida los había vivido en familia... 8 con la primera, 8 con la segunda, tuve un período de soledad en una ciudad distinta a esta por cuestiones de trabajo durante 2 años... pero la idea de que la familia estaba ahí, hacía llevadero el trance, ahora es muy distinto.

Mi mero mole, es lidear con la soledad, con los momentos en que me doy cuenta que estoy en una jaula de oro de 4 paredes en donde no hay más respuesta a mis palabras que el eco de las habitaciones que ahora están vacías, al igual que cierto sector de mi corazón y mi alma.

En el trabajo, cuando estoy con mis amigos, durante los breves periodos de tiempo en que mi madre viene a la casa... esos son los pocos ratos donde olvido mi condición de chef de mi mismo bajo las circunstancias en las que vivo.

Mi sentido del humor ya se despostilló un poco, pero hay gente que incondicionalmente me resana los abollones con sus palabras y compañía.

No sé, estoy ya en la idea de que para mi no habrá aquello de "la tercera es la vencida"... mientras tanto yo sigo llegando a casa a medio día a enfrentarme con un híbrido de laboratorio y cocina, donde seguramente Gordon Ramsay, Bobby Flay, o el mismísimo Anthony Bourdain me mentarían la madre de ver la forma en que des honro el sagrado recinto del fogón y la marmita. Me daría mucha risa verles la jeta, pero me daría más gusto que probasen algo de lo que prepare... y pongan cara de ...what the fuck? This is good!

Hoy el menú consistió en chilaquiles verdes con pollo sazonado con recuerdos.

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sábado, mayo 01, 2010

Segundo auto-upload

Mi segundo auto-upload. Con 95% más efectos y defectos. No contiene vitaminas, minerales ni conservadores. Dedicado al compadre Robert y su odio hacia Bon Jovi.

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miércoles, abril 21, 2010

El vuelo del "Aguila 1"

Asumiendo que el centro espacial "Colosio" quede establecido en Texcoco, esta será la primer comunicación.

Eso de la Agencia Espacial Mexicana con su presupuesto de 10 millones de pesos, es el chiste del día.

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lunes, abril 12, 2010

Milagros (o el único rant que leerán de mi sobre religión)



No todas las personas que habitan este planeta tienen una creencia de tipo religioso. A pesar de que prácticamente desde que la raza humana tomó posesión del "changarro" y se ha dado a la tarea de buscarle una interpretación divina a los fenómenos naturales, a las interacciones entre individuos, y hasta a la ingesta en cantidades industriales de bebidas que hayan pasado por un proceso de fermentación (ahí tienen ustedes a Baco, el dios del vino) no todos profesan una fé o pertenecen al conglomerado de una iglesia o sus derivados.

Al igual que los que buscan una interpretación teológica, hay quienes por medio de la ciencia intentan encontrar las respuestas que la religión o sus manuales del usuario (la Biblia, el Corán, etc.) no ofrecen de manera explícita a los millones de cuestionamientos existentes, y se enfocan a emplear a la ciencia en sus diversas disciplinas como método de solución a las dudas, algo así como el apartado de "solución de problemas comunes" de cualquier manual de instalación.

El abundar en temas religiosos es muy complejo, motivo de guerras y conflictos que a través de la historia, han dejado más preguntas sin resolver que respuestas -por no hablar de los individuos que han muerto como consecuencia de estas apasionadas y sangrientas batallas-. Por ello solo, y con fines de poner en contexto lo que realmente quiero externarles con este post les planteo lo siguiente.

Con los sucesos que se han comentado recientemente al interior de la iglesia católica, principalmente en México, los Estados Unidos e Inglaterra, y el subsecuente lavadero de manos de las altas autoridades eclesiásticas, el pasadero de la filosofal 'bolita' que nadie se quiere quedar, y los dimes, diretes, sonetes y cuentetes que hasta el mismo Vaticano ya no sabe como callar; queda claro que como institución (yo siempre he considerado a cualquier iglesia una suerte de personal administrativo para el planeta Tierra de la divinidad en cuestión, por ejemplo... la iglesia judía a Javé, la musulmana a Alá, la católica a Cristo... y un largo etcétera) ninguna iglesia se salva de que tarde o temprano, salgan los trapitos al sol -o en algunos casos hasta los mismos calzoncillos de curas, pastores, clérigos y demás- que por pederastas, promiscuos, viciosos, asesinos y algunas linduras más se exiban ante el mundo como imperfectos y hasta hipócritas. Sencillamente, las características (negativas, por supuesto) que puede tener cualquier ser humano.

Ser humano... ajá... todos ellos, independientemente de la religión o iglesia o como quiera que le llamen... son dirigidos por seres humanos de carne y hueso, como tú y como yo, que supuestamente siguen un precepto y una línea de conducta que los diferencía del resto, pero que al final, se la pasan por el arco del triunfo. Ahora -vale la pena hacer un 'disclaimer'-. Habrá tantos miembros de cualquier iglesia que se muestren ante el mundo con todas sus imperfecciones, como aquellos que sigan al pié de la letra el dogma y el concilio de sus propias instituciones, al grado de cumplir a carta cabal con lo que dictan los preceptos de cada religión, no de en balde han sucedido tragedias como el 11 de septiembre, que en fondo, se trató de una manifestación de lo que la iglesia (en este caso la musulmana) programó en la cabeza del puñado de terroristas que llevaron a cabo el plan.

Yo nací y crecí en el seno de una famila católica. Católica, apostólica y romana -para decirlo con todas sus letras-. Me bautizaron, confirmaron (ese era antes el órden) hice mi primera comunión (previa confesión de mis inocentes pecados de la infancia) y hasta me casé (la primera vez) por la iglesia. Prácticamente todo el proceso fué más por mera costumbre que por una auténtica convicción. Cuando hice mi primera comunión, recuerdo que esperaba sentir algo especial en el momento de tomar la hostia y beber el vino. Mi recuerdo es muy vivo hasta hoy... simplemente no pasó nada especial, por más que mis sentidos estaban alertas a lo que pudiese expresarse como signo divino de que estaba "comiendo el cuerpo y bebiendo la sangre" de Cristo... no ocurrió nada, no sonaron campanas, voló una blanca paloma, se abrieron las nubes... nada. Eso sí, cuando ví que en el desayuno se había juntado una buena cantidad de regalos (para mi hermano y para mi, los dos hicimos la primera comunión juntos) me puse muy contento... eso sí lo sentí.

Estudié desde quinto de primaria y hasta terminar la preparatoria en un colegio particular, dirigido por sacerdotes católicos de una orden menor -los escolapios. Cuando iba en sexto de primaria, los "Legionarios de Cristo" fueron a hacer un casting para hacer su labor de reclutamiento a mi escuela. No recuerdo mucho de lo que el padrecito ataviado con negrísima sotana y vistoso cuellito blanco platicó a nuestro salón. Recuerdo -eso sí- que después de la plática muy en petitte comité con la profesora hizo anotaciones en una lista y "el Cuervo Vengador" (así apodabamos a la miss) discretamente señalaba la ubicación de algunos alumnos. Yo entre ellos. Después del recreo, el jóven padrecito de la negra sotana, se acercó a mi para platicar en privado afuera del salón. No recuerdo gran cosa de la plática, solo algunos detalles de su speech de ventas como "imagina, ir al Vaticano a conocer al papa en persona como yo" o "la escuela tiene unas instalaciones padrísimas(sic), hasta hay alberca".

A la pregunta directa sobre si me gustaría ir con ellos a estudiar a partir de la secundaria, mi respuesta fué directa, tajante -y educada, hasta eso: "No, gracias" Respondí. Como un avesado vendedor de planes de previsión funeraria, el padrecito seguía adornando con el oro y el moro las posibilidades de hacer carrera dentro de la órden de los "Legios". Mi respuesta continuó siendo "no". Llegó el momento en que inclusive insistió en hablar con mi mamá, yo le dí vueltas al asunto y recuerdo que inventé que mi mamá trabajaba no sé dónde, haciendo no sé qué, con tan poca convicción que obviamente el padrecito notó mis mentiras y cambió de estrategia, me dejó en paz, pero después contactó a mi mamá.

Ignoro en qué haya consistido la plática, pero evidentemente no pudo convencerla, o ella misma sabía que la vida religiosa jamás sería algo que a mi pudiese llamarme la atención.

¿Cual fué el criterio para seleccionar a los que podían ser candidatos? Nunca lo supe. Pero recuerdo que cuando entre nosotros (los compañeros del salón) nos cuestionamos sobre con quién había charlado el famoso padrecito de negrísima sotana, caigo en cuenta que también pudieron ser negrísimas sus intenciones, tomando en cuenta lo que ahora se sabe de los "Legionarios de Cristo" y su ahora fallecido líder, Marcial Maciel. Cuando yo estaba en sexto de primaria (tenía once años) mi tez era tan blanca como un pan Bimbo, era pecoso como gringuito y mis ojos tenían un tono verde más claro que ahora -o sea- era un niño "bonito". El resto de los entrevistados tenían similares características.

A los 11 años el incidente pasó sin pena ni gloria, no me fuí, no me convencieron -y tampoco, obviamente a mi mamá- y ahora puedo decir en retrospectiva que quizá me salvé de milagro, de ser uno de tantos que en estas fechas están haciendo fuertes declaraciones sobre los abusos físicos y sexuales de los que fueron objeto cuando formaron parte de los "Legios" -Los "Millonarios de Cristo" les decían desde que yo estaba en primaria.

Conozco gente que sí se fué. Conozco gente a la que sí convencieron. Conozco gente que no fué finalmente llamada como posible seminarista o religioso, pero sí llegó a formar parte de la congregación en algún otro nivel.

Solo Dios sabe si alguno de ellos no forma parte del mugrero que ahora está saliendo a la luz.

Ya lo he dicho antes y lo reitero.

Creo en Dios, tengo una auténtica e inquebrantable fé hacia Él y sus misteriosas formas de llevar el sillón de CEO de este planeta, soy testigo de más de uno de sus milagros y básicamente lo que la religión católica me permeó desde la infancia sigue aquí conmigo.

Excepto sus dirigentes, ellos, desde el 'hermano' Juan Pérez que hace labor misionera en San Pedro de los Aguados (y mira con ojos lascivos a las nativas) hasta herr Razzinger, el actual papa, pasando por toda la línea ascendente de puntos intermedios en el escalafón de la iglesia católica, apostólica y romana, pueden por lo que a mi respecta irse directa -y literalmente- al diablo.

Espero no haber ofendido a alguno de ustedes con este post (principalmente por la foto que le acompaña, otro ejemplo de lo que a estas fechas sale a la luz).

Como yo ya no tengo acceso a los sacramentos de la iglesia (según esto, por haberme divorciado y vuelto a casar -aunque fuese solo por lo civil-) y habiendo quedado técnicamente excomulgado, desde aquí, este lugar del ciber espacio, elevo una oración por todos aquellos que fueron, son y serán, víctimas de algún miembro de cualquier órden o creencia religiosa. Mi conciencia está tranquila, y seguro varios miles de veces más limpia que la del tal Maciel o el padre Alberto.

Uno ya se murió, el otro ya se casó. El infierno para ambos en resumidas cuentas.

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sábado, abril 10, 2010

El comment que se hizo post.

Hace un rato, como comment al post (para mis amigos que no lo saben: si le das click con el mouse a las letritas azules que dicen 'post', hay un vínculo que te lleva a la publicación original del mismo... duh) del genial Toño Sempere en su blog, escupí lo que leerán a continuación, y como quedó tan largo y me sentí tan orgulloso de él, lo posteo en mi blog en espera de que les sirva de ejemplo de lo que con un poco de ganas e imaginación se puede lograr:

"Finísimo menú mi Toño, aunque debido a la limitante que ya has comentado de la oferta gastronómica en los menús (o menúes?… como madres se escribe en plural?) de estos lugares, más bien yo propondría la creación del asunto partiendo desde cero.
Permítame usted elaborar:


Al no ser tan práctico para estas mega-cadenas restauranteras efectuar un, llamémosle ‘reboot’ al menú, mi instinto creativo y actitud empresarial netamente mexicana (Peter Parker erróneamente le llama sentido arácnido) considero crear nuestra propia cadena de restaurantes. Sí, admito que suena arriesgado, pero hasta ellos (las grandes cadenas) habrán comenzado así.


No podría afirmar que el inicio sea fácil, no. Pero con la actitud correcta y un secreto que alguna vez escuché en un programa donde se hablaba de bienes raíces y el secreto del éxito en una transacción (location, location, location), veo un futuro promisorio y lleno de triunfos.


El primer eslabón en la cadena es abrir el ‘Toño’s Corner’, que como su traducción del inglés indica, se trata de un establecimiento ubicado en una esquina con buena afluencia de gente deseosa de degustar un bocadillo rápido y económico (la gama puede ser muy amplia). El plus es la evasión fiscal y la descarga de adrenalina al tener que levantar el changarro (con todo y tanque de gas) en cuanto algún supervisor de vía pública pase por el sitio.


Consolidado el primer paso, podemos continuar el rumbo a la apertura del ‘Toño’s Den’, ahora en un local que no requiere ser muy grande, pero sí es un must que el mobiliario sea patrocinado por alguna marca de refrescos o cervezas (imagino las pláticas de negociación con “Barrilitos” o “Pascua Boing” y el estire y afloje por el modelo de lujo de mesa y silla plegable). La base gastronómica del local no cambiaría mucho en función del ‘Toño’s Corner’ -principalmente para que los parroquianos no le pierdan el gusto- lo que sí es imprescindible es contratar a un buen ‘cleaner’ (Re: Harvey Keitel en “Pulp Fiction”) por aquello de algún deceso inesperado por fallitas en el tema de la resistencia a las bacterias.


Una correcta administración y el esfuerzo del equipo, puede llevar al negocio un nivel más arriba, el ‘Toño’s House’. Siempre habrá algún conocido que nos pueda dar el tip sobre alguna propiedad (una casa, obvio) que haya sido abandonada, embargada por el banco o quedado intestada, en la cual pueda hacerse un modelo de negocio donde nuestra clientela sienta que come y es atendida como en su misma casa. La idea es poder hacer un sondeo local sobre las costumbres gastronómicas del mercado ‘target’ y llevarla a cabo mediante la implementación de un equipo de meseras gritonas que lleven a nuestros comensales sus platos a la mesa con un sonoro “te lo tragas” o “cuidadito y dejas algo” un “me paso todo el día en la cocina pa’ que me hagas esos gestos” o cualquier otra frase o elemento que nuestro departamento de marketing (a estas alturas obvio que ya contamos con uno) pueda aportar como valor agregado. En esta etapa, con licencia (o sin ella, es igual) podemos ya expender y servir bebidas alcohólicas en la modalidad de copeo, botella abierta en la mesa, o botella adulterada para grupos con cara de funcionarios de gobierno.


Indudablemente, el éxito a estas alturas del partido será un vocablo que continuamente emplearemos en nuestras conversaciones, principalmente por estar ya consolidando el ‘Toño’s Garden’ tope de nuestro modelo de negocios y punta de lanza para la inminente transformación de lo que -alguna vez- comenzó en una esquina (hace solo unos párrafos ¿te das cuenta de lo rápido que funciona esto?) y ahora se perfila como un modelo de franquicia nacional e internacional. Nuestro hábil equipo legal ya habrá gestionado (o enviado al ‘cleaner’ en avanzada) la instalación en centros comerciales de alto nivel y perfil socioeconómico nuestro vistoso y atractivo diseño, mezcla de mexicaneidad, ambivalencia ideológica (a ambos nos vale lo que opinen los demás), eclecticismo artístico que vá de lo kisch a lo minimalista, pasando por el neoclásco y el art-decó (o sea… una fonda-new age-restaurant del centro histórico-Samborns-Rainforestcafé-Hardrockcafé-Bennigan’s-Italianni’s-Tony Roma’s [a quienes podríamos hasta demandar por el nombre]).


¿Ves qué fácil? Lo difícil, la creción de los nombres para los platillos del menú… ¡ya lo hiciste! Ahora solo falta seguir estos sencillos pasos para que en poco tiempo puedas ver tu nombre, sí, tu nombre en enormes letras de acrílico adornando las paredes de los ‘Toño’s Garden’ en Beiging, Londres, Paris, Berlín, Chalchicomula de Palma, Apizaco, Santa Ana Chiautempan y anexas.


Animate, tú eres un triunfador en potencia, solo tienes que verte triunfando".

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miércoles, abril 07, 2010

Cerdo a la plancha

O "dos perspectivas diferentes de la visita a un hospital".

Permitanme elaborar.

El sábado pasado, fuimos convocados por mi compadrísimo Armando a celebrar la llegada de sus 40 primaveras.

Pronta y alegremente fuimos llegando al lugar de la cita para disponernos del disfrute de una parrillada (en pleno sábado de gloria -not that I care) y de una variedad de bebidas espirituosas para ayudar a la garganta a resbalar la arrachera, el filete y demás cortes destinados a alimentar a una veintena de amigos, entre los que estábamos los que casi cada miércoles nos reunimos (y me incluyo, aunque soy el más irregular) para el dominó.

Por supuesto que no podía faltar el mismísimo Don Segio Soprano Corleone . Capo di tutti capi y propietario del "anafre" (un mastodónico asador) que fué empleado para dar cuenta de los kilos y kilos de res que conformaron el festín.

El querido Checolín traia carita de niño en día de fiesta, sonreía y aleteaba las pestañotas que Dios y doña Licha le heredaron, su espíritu irradiaba un aura luminosa y de la boca de nuestro muy estimado amigo, salía un sonoro, honesto, sincero y poco pretencioso "!hoy me quiero poner hasta la madre!".

Pero el gusto le duró poco. Muy poco si ustedes me apuran.

 Al poco rato de haber llegado y de servirse la primer bebida, el moreno tono de piel del estimado Serch, cambió a un pálido cenizo. Sudaba frío y la sonrisa desapareció, dejando lugar a una mueca mezcla de incertidumbre, dolor y un leve asomo de miedo.

Con la fortuna que nos acompaña en la vida a este su seguro servidor y amigos que me rodean, ahí, infaltable a la cita se encontraba el doctor Millan y su enorme sabiduría y experiencia médicas. En pocos segundos revisó al capo Soprano-Corleone y con calma, serenidad, y mucha firmeza indicó a Chío:

¡Trépalo a la camioneta y llévatelo al hospital!

La mayoría de los presentes -especialmente las dos pequeñas hijas del susodicho- no nos percatamos de todo el merequetengue que se gestaba en esos momentos, seguíamos departiendo con el festejado y al amigordo solo lo vimos salir llevado por su señora con destino al hospital; mi compadre Robert se quedó al pendiente del teléfono y de las niñas por cualquier novedad. -Quizá el médico lo mande de regreso a su casa y ahí quede la cosa, después les llevamos a las niñas, por ahora que jueguen y se distraigan-, fué en petitte comité lo que se planteó de inicio.

Y pues no.

Las horas pasaron y las noticias eran pocas y no muy alentadoras, aparentemente la situación era delicada, y sí que lo fué.

Al quierido Macuil tuvieron que operarle de emergencia un par de hernias, que de haber seguido así unas horas más hubiesen tenido consecuencias peores.

Nos tranquilizó el hecho -y las palabras del P-Lón Millán- que don Corleone-Soprano estando en el hospital tendría la atención adecuada y óptima, misma que en medio de una pachanga por supuesto que no tendría, bromeaba además con el detalle de haber comentado con Chío previa a la urgente partida al hospital... "Qué bueno que vienes vestida de negro, si este desgraciado se nos pela, ya no te tienes que ir a cambiar".

Nos dió, y nos sigue dando mucha risa, igual que el comentario del bautizado por el mismo Maxil como la "Rata Milpera", el compadre Robert, cuando nos enteramos que la cirugía era inminente. -"Mira nomás" -dijo, "esto de parrillada de carne de res, ya pasó a ser cerdo a plancha".

Entre la chanza y la risa, nos cayó el vente del mensaje que lo sucedido al buen Sergio, nos puede pasar a cualquiera. La mala alimentación, el estrés, el alcohol y las desveladas, pueden ser una ruta a la sala de emergencias para más de uno.

La vida nos ofrece una amplia gama de posibilidades para disfrutarla, pero hasta esa parte -la del disfrute- tiene que hacerse con cierta moderación. Más aún la friega en el trabajo y la aprehensión de la que continuamente somos presa por el estrés, las cargas tanto económocas como emocionales que nuestras labores y la vida diaria nos plantan a la cara.

El lunes 5 por la noche pude ir junto con mis compadrotes al hospital a visitar al Capo di tutti capi.

La palabra "madreado" es poco descriptiva de la imágen que el buen Checo representaba tumbado en el reposet, con tubos saliéndole (y entrándole) literalmente por todos lados, las piernas vendadas como si fuese a jugar fut contra el equipo del barrio más peligroso de Puebla y compresas de gel helado para bajarle la temperatura.

Hicimos lo posible -y creo que lo conseguimos- por hacerlo sentir mejor; lo habían visitado el día previo y ese mismo lunes sus familiares y algunos otros amigos, pero nosotros tomamos la visita al cuarto del hospital como una mala imitación de una reunión en casa, platicando trivialidades y temas ligeros, intentando hacer sentir a nuestro cuate cinco centavos menos fregado. La operación fué maratónica, complicada, tecnicamente exigente (principalmente la malla que le fué colocada como refuerzo en la cavidad abdominal) y para el pobre gordo casi un preludio del purgatorio que dentro de muchos, muchos años tendrá que pasar cuando entregue el equipo y tenga que rendir cuentas al creador.

Un amigo que a la vez es esposo, padre de familia, gente de trabajo -un soberano barbaján en la superficie, pero grande y noble como persona en el fondo- (puede en este caso más el fondo que la forma) fué el espejo en el que pudimos vernos reflejados, la llamada de atención que casi grita "¡aguas, no te toque a tí también" porque además, el mafioso más temido de la Santa María, es algunos añitos más jóven que nosotros.

Afortunadamente todo va bien,esta, su cuarta cirugía, esperamos sea la última.

Y en esas andaba precisamente cuando sonó mi celular pasadas las 9 de la noche. Era mi hermano -lo cual no me extrañó-. Lo que sí puso mis sentidos en alerta fué que la llamada tenía como finalidad avisar que la llegada de mi nueva sobrina -esperada para dentro de tres semanas- se adelantaba para esa misma noche.

¡Ups!

La plática durante la parte final de la visita al buen Sergio sonaba de manera hueca en mi cabeza, de hecho había entrado en tensión desde que mi hermano me avisó, pues los últimos meses del embarazo de mi cuñada habían sido bastante complicados y con un margen muy alto de riesgo.

Mientras sonaban las palabras y las risas, en silencio elevaba una oración porque todo saliera bien con la nena y mi cuñada. Afortunadamente Dios aún me tiene cierta estima (a pesar de que yo por mi lado ya le manifesté mi repudio a su pésimo personal administrativo en la tierra llamado 'iglesia católica' -con sus curitas pederastas y demás linduras-) y un rato después, mi hermana me confirmaba que todo había salido muy bien y que Mía del Carmen ya formaba parte de la humanidad, habiendo llegado a este mundo a las 9:40 de la noche con 2 kilitos y 300 gramos de pura lindura e inocencia.

Tras suspirar aliviado por las buenas noticias, ahora sí la despedida y los buenos deseos al amigo fueron con total conciencia.

Al día siguiente, me dí tiempo de ir al hospital a conocer a mi sobrina. Qué puedo decir yo -que a fín de cuentas soy su tío-. Está hermosa, completita y a pesar de que las facciones de un recién nacido son totalmente cambiantes, le encontré mucho parecido con su hermanito mayor (Mau le lleva únicamente un año con seis días).

Mi cuñada luce muy bien y el médico vislumbra un excelente panorama para ambas.

La visita al hospital en este caso, tuvo un sabor y un color totalmente diferentes. Cambia mucho la perspectiva de acuerdo con la situación, de eso, ni duda cabe.

Mis mejores deseos en la recuperación del buen Sergio, ya pronto repondremos lo que faltó disfrutar en la pachanga del compadre Armando.

Mis mejores deseos también para Erica y la nueva integrante de la familia: Mía del Carmen Flores Canales, quienes les rodeamos, procuraremos que siempre se sientan queridas y cuidadas.

Ahora, veremos de que manera darnos una escapada al hospital. Je!

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lunes, marzo 29, 2010

lunes, marzo 08, 2010

... y puede ponerse peor!!!

O si el 'peje' se raja... también hay plan C.

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... lo que nos faltaba...

En caso de que Peña Nieto se lleve su copete y su 'gaviota' lejos de México, este puede ser el plan B

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martes, marzo 02, 2010

Def Leppard 'Bringin' On The Heartbreak'

Dedicada a quien le quede el saco... los 'terror twins' en su apogeo, 4 años antes de que Steve Clark se fuese al cielo con todo y su Gibson Razor G.

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lunes, marzo 01, 2010

Prisionero

Hace unos días, comencé un pequeño diálogo interno sumido en un trance bastante depresivo. Hoy, sintiéndome muchísimo mejor lo posteo como un ejercicio de erradicación de ese pequeño episodio el cual espero no se repita.

"Prisionero"

Encerrado en un cúmulo de circunstancias en las que no me gustaría haber participado.
Inmerso en un ambiente que detesto y me es repulsivo.
Bloqueado por la incertidumbre y la angustia de ver pasar los días y no encontrar una solución.
Asfixiado por la ausencia de aquellos a quienes más amo y a quienes más amé.
Cegado por la obscuridad que oprime mis ojos sin encontrar un asomo de luz.
Impotente por no tener en mis manos la solución a problemas que a fin de cuentas no son míos, pero que hago propios.
Hastiado de el paso de los minutos con esta sensación de no querer ser ni estar.
Fastidiado por la incompetencia de quienes se creen superiores hasta en el más mínimo aspecto.
Cansado, muy pero muy cansado; mental, física, anímica y emocionalmente.

Mil veces me han dicho que todo tiene solución, que pronto cambiarán las cosas.

¿Cuándo?

Simplemente me siento prisionero purgando una condena en mi propia existencia.

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miércoles, febrero 24, 2010

The Hurt Locker

Esta imagen iba con el post... pero se me fué.

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¡Boom! Estás muerto (y todos a tu alrededor también)

El baúl del dolor: le han buscado cualquier tipo de explicaciones al título original de la obra escrita por Mark Boal y magistralmente dirigida por Kathryn Bigellow.

La más simple que se me ocurre (y he aquí un spoiler) es en referencia al baúl de pertenencias de los caidos en combate que es enviado a Estados Unidos desde el lugar donde la persona -que alguna vez fué soldado- murió. Y esto lo vemos en la película cuando el cuerpo del sargento Thompson (Guy Pierece) y sus tiliches esperan el siguiente C-130 en ruta de Irak a la tierra de Obama y compañía.

Un peliculón hecho y derecho.

Claro que acá en las mágicas tierras aztecas, el macaco (término del que tiene todo el crédito el maese Ruy) que titula los filmes para su distribución pensó que "Misión Suicida" llevaría a más consumidores ávidos de acción, balazos, sexo y palomitas a las salas de cine... Luis Lumiere se revuelca en su tumba.

Me queda muy claro, desde el momento en que el súper en tipografía blanca sobre el mítico fondo negro queda suspendido con las palabras 'war is drug' que lo que estaba a punto de ver no era solamente la historia de aquellos que forman parte de los EOD (Explosive Ordnance Disposal) del ejército de los Estados Unidos, en este caso, en las amenas y pacíficas tierras iraquíes (perdón por el sarcasmo); sino algo más complejo, diferente y ajeno a aquello que el mal empleado título en castellano nos quiso vender.

Bigellow nos lleva de la mano de una tercia de elementos y la trampa mortal que los rodea. Primero son el ya citado Thompson, Sanborn (Anthony Mackie) y Eldridge (Brian Geraghty) -junto con un robot articulado- quienes nos ponen las cosas en contexto. Estamos en Irak, estamos en una olla de presión con la flama alta, un laberinto de calles terregosas, calor y la posibilidad de ser enviado al más allá mediante un bonito artilugio explosivo hecho en casa.

Eldridge no dispara a tiempo, el bad guy irakí activa el detonador vía celular. Con una cámara que toma no-sé-cuantos-cuadros-por-segundo Bigellow nos regala el primer muerto y la primer cubetada de realidad de esta película con una tensión y una intensidad pasmosa. Ouch, seguro eso debió doler, aunque quizá solo mientras la sinapsis cerebral de Thompson hacía sus últimos contactos. Damos por hecho que era un equipo unido... el sargento técnico en desactivación, el sargento/tirador y el especialista. Uno menos.

Después de la escena donde Sanborn deposita la placa de identificación de Thompson en el ya referido baúl, hace su aparición el sustituto.

El Sargento de Primera Clase William James (Jeremy Renner).

Bienvenido a Irak, bienvenido a la compañía Bravo, bienvenido a los madrazos.

De entrada y como diciendo "para que te entretengas" inmediatamente son asignados a la primer misión: un batallón detectó un cable sospechoso en una intersección, por lo que nuestro recién llegado y sus co-equiperos se desplazan hasta el lugar en cuestión. James -nomás para empezar- decide dejar sin chamba al robot encargado de hacer el reconocimiento a distancia, sin parabrisas a un taxi que decidió ignorar la barricada gringa y sin palabras a la audiencia que mira la película con las palmas de las manos sudorosas... este tipo no solo encuentra la bomba conectada al cable, sino un racimo de cinco más que solo requieren de que otro bad guy iraquí conecte una inocente batería de 9 voltios a unos cables pelones. James gana este round y nos deja en claro una cosa... no le tiene mucho miedo que digamos a la muerte, lo cual no le hace ninguna gracia ni a Sanborn ni a Eldridge.

El campamento americano (Camp Victory, formerly known as Camp Liberty) cuenta con su propio mini-tianguis. Ahí el Sargento James conoce a un insistente chamaco irakí que vende DVDs y se hace llamar Beckham. Este personaje de alguna forma nos muestra que James no está tan vacío como aparenta -de la peor manera posible-.

El llamado del deber llega desde las instalaciones de la ONU en Irak. Un carro sospechoso está estacionado en un lugar donde podría hacer mucho daño si su cargamento fueran varias bombas conectadas entre sí... y adivinen qué... pues sí, un fallido intento por detonar el auto con un balazo, forza a James a extinguir las llamas que devoran al sedán para intentar desarmar los explosivos. Sin traje especial ('si me ha de llevar el carajo, por lo menos que me lleve cómodo' -piensa James-) y con Sanborn y Eldridge bajo una fuerte carga de tensión amplificada por un mirón con videocámara y un grupo de sospechosos enclavados en una torre de la mezquita cercana al lugar, James después de un rato y de quitarse el radio-comunicador por la insistencia de Sanborn para dejar que los ingenieros de demolición se hagan cargo. La negativa de James lleva un mensaje implícito... déjenme hacer mi chamba en paz... si me lleva el diablo... que me lleve.

Misión cumplida y un autoritario puñetazo por parte de Sanborn después (así nomás como para poner las cosas en claro) nuestro trío se encuentra detonando material explosivo en el desierto. Eldridge y Sanborn se imaginan a James hecho chicharrón -'estos detonadores se activan accidentalmente'-. Nah, no son tan kool-aids, la razón no cede a la tentación (y a la película aún le falta un buen tramo) por lo que no es momento de quitarse al elemento riesgoso de encima; pero sí de encontrarse con un grupo de mercenarios que traé a dos de los elementos de la infame "baraja" que en época de búsqueda de los más cercanos colaboradores de Sadaam Hussein se tenía como parámetro. A la camioneta de los mercenarios se le ponchó una llanta y quedan junto con nuestro equipo de desactivación a merced de unos francotiradores apostados a cientos de metros de distancia. Diezmados, asoleados, sedientos y cansados, aguantan hasta que cae el último irakí y de paso Eldridge se saca un poco del peso que carga con la muerte de Thompson al eliminar a otro francotirador escondido entre chivos.

La directora realmente hace una extraordinaria labor. Igualmente el cinematógrafo Barry Ackroyd con la notabilísima edición de Chris Innis y Bob Murawsky nos hacen sentir segundo a segundo la tensión dentro del filme y la que los personajes pueden estar sintiendo.

La historia avanza y nuestro equipo de especialistas se encuentra en una bodega llena de explosivos y componentes para armar bombas, incluyendo el cadáver de un chamaco iraquí de unos doce años (remember Beckham?) relleno de explosivos, lo que provoca que venga un cambio de planes. Igualmente el psicólogo del batallón -quien de última decide acompañar al grupo para observar si hay algún progreso en la recuperación de Eldridge- ve abruptamente cambiados y eliminados todos sus planes a futuro, sobra decir que lo único que quedó de él fué el casco.

James quiere quitarse la duda de la cabeza y a punta de pistola se lleva al dueño del puestecillo donde vendía Beckham los DVDs exigiéndole le muestre la casa del muchacho. Simplemente es el lugar equivocado -la casa de un profesor que creé que la CIA lo ha elegido como espía-, cosa que compromete la integridad del Sargento. Habrá que regresar "a pata" hasta el campamento atravesando media ciudad... un gringo haciendo esto en plena noche es un auténtico suicidio... pero al final no pasa nada; lo que sí es que por aquí regresó James al campamento e inmediatamente se les requiere en el sitio de una detonación, donde un camión cargado de explosivos ha dejado un cráter y varios civiles muertos y mutilados.

El equipo más a fuerza que por convicción propia sigue a James hasta encontrar a los responsables del bombazo. Caso resuelto -con su respectivo daño colateral-. A Eldridge me lo dejan con un fémur fracturado en 9 partes y su boleto de regreso a casa garantizado. Sanborn se quiebra; sí, los soldados son seres humanos, pero también hay seres humanos que nacieron para ser soldados y en una auto-confesión que más que plática con su bebé estando ya en casa por parte de James, nos damos cuenta que lo que acaba de decir es verdad, por lo menos para este personaje... a estas alturas del partido -y a diferencia del bebé que mientras más cosas conoce, más las ama- el sargento de primera clase William James solo ama una cosa: ponerse en la línea de riesgo.

Nominada en los Golden Globes, premiada en los BAFTA y con 9 nominaciones al Oscar® esta película es un auténtico must, hay que verla con la mente abierta, no es Rambo ni cosa que se le parezca, ni porque la directora haya estado casada con James Cameron esto sea una copia de estilo (nada más lejos de la realidad). Vale la pena por sí misma.

Y mucho.

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martes, febrero 09, 2010

Down in the ground

Ayer mientras releía el post que escribí sobre sobre "Up In The Air", caí en cuenta que desde hace poco más de un año a la fecha he estado moviendome sin un auto propio.

Y a pesar de que realmente considero necesario el contar con un vehículo, la situación económica y laboral en la que mi vida se ha ubicado en el lapso de los últimos años, no me ha permitido adquirir un auto, por modesto que este pudiese ser.

Esta situación me ha forzado a tener que emplear el único medio de transporte que para distancias mayores de 6 cuadras (soy una persona a quien le agrada caminar) existe en esta atribulada Angelópolis:

El colectivo

Ahora bien, esta, como muchas de las ciudades del planeta con más de 2 millones de habitantes sufre de un colapso en la proporción de espacio utilizable para circular y el número de unidades que ruedan por las calles -en otras palabras, estamos saturados de vehículos y la planeación que hace 30 años se tenía del crecimiento, se quedó muy, pero muy corta-.

El servicio no es malo... es lamentablemente pésimo; es precisamente la necesidad la que tanto a su seguro servidor, como a cientos de miles de personas nos obliga a hacer uso de este medio de transporte.

Pero la cosa no es hacer un rant y quejarme de lo que mucha gente se queja, ya con muchos kilómetros recorridos en camión, microbús, van y 'combi' (ya no existen tales, la Volkswagen descontinuó hace años el modelo Combi, sin embargo -y creo que debido a la nostalgia- algunos modelos de vanette tanto de Nissan como de Toyota, han sido bautizados, o rebautizados como 'combi') me he convertido en un Ryan Bingham muy región 4 en el arte de viajar en estos vehículos.

Es más, he encontrado que además de las evidentes diferencias de modelos y capacidades (casi siempre sobre-ocupadas) de estos automotores, existen categorías, clasificaciones, variedades, elementos distintivos y un sin fín de detalles que pueden constituir una guía para aquellos quienes en el futuro cercano se iniciarán en la diaria actividad de tomar el transporte público para trasladarse.

Como no quiero seguir un órden o hacer un análisis del tipo "calificación por estrellas" o algo así, voy a enlistar los tipos y características de estas unidades según lo vaya recordando, o dicho de otra forma, como a mi se me dé la gana, que a fin de cuentas, mis miles de pesitos me he gastado hasta ahora en transporte público y eso me da automáticamente el derecho de escribir esta:


"GUÍA PARA EL VIAJERO FRECUENTE DE CAMIONES, MICROBUSES Y COMBIS"
Por Marco Flores

Capítulo 1

La parada del camión:

1.1 El ascenso

Tradicionalmente se ha considerado que la confluencia de dos calles o avenidas (vulgo esquinas) o los paraderos de acero inoxidable en los que el gobierno municipal anterior gastó varios millones de pesos, como el sitio donde al estirar el brazo y apuntar con el dedo índice, la unidad de transporte que deseamos abordar, hará la parada permitiéndonos ascender.

Falso.

El lugar donde el chofer de la unidad decida detenerse a levantar pasaje, es tan aleatorio como los números premiados del "Melate", puede ser una calle antes, una después, unos metros atrás, otros tantos delante, en el carril de en medio, o en el peor de los casos, ignorarte olímpicamente y seguir de largo... eso sí, si hay una mujer jóven, de preferencia con ropa ceñida al cuerpo, de buen ver haciendo parada... júrenlo que maniobrando tan ágilmente como Michael Schumacher, el chofer hará lo que sea necesario para detenerse y levantarla, aquí es donde hay que hacer uso de lo aprendido en la clase de educación física de la secundaria y al más puro estilo de Albert Haynestworth (el mejor tackle defensivo de la NFL) abalanzarse detrás de la dama y abordar la unidad antes de que el chofer la ponga en marcha y nos deje atrás.

1.2 El descenso

Al igual que en el primer punto, se supone que los paraderos o esquinas autorizadas son el sitio donde la unidad se detendrá para poder descender de esta.

Aún más falso

Desde que tengo memoria, en las unidades de transporte siempre ha existido un rótulo, aviso o anuncio que indica "Anticipe su parada", lo cual entiendo como la acción de avisar al chofer, ya sea mediante el timbre o la propia voz, que uno desea bajar de la unidad con anticipación a que esto ocurra.

Los invito... que digo los invito... los reto a que esto se cumpla. En el 99.9% de los casos la marcha del vehículo se detendrá -si es que se detiene- o mucho antes o mucho después del punto de descenso, sobre un gigantesco charco, en el carril de alta velocidad, pegadísimo a otra unidad de transporte (incluso de mayores dimensiones), a un lado de un precipicio, frente a una jauría de perros; y o te bajas, o te bajas, a riesgo de que el chofer decida seguir avanzando y no puedas descender sino varias cuadras -o kilómetros- adelante.


Capítulo 2

Introducción a la 'combi' o van

Ciertas rutas de tranporte colectivo, cuentan en su parque vehicular con este tipo de unidad que en condiciones normales* puede transportar comodamente** hasta 9 pasajeros***, las dimensiones de estos vehículos permiten que estos circulen por calles más pequeñas, por donde habitualmente no está permitido el paso a unidades de transporte más grandes o pesadas.

*No existen condiciones normales, de hecho, no podría llamarle 'condiciones' a abordar un vehículo de este tipo, principalmente en mi caso, cargando el maletín con el montón de manuales, la laptop, efectos personales y en algunos casos cruda.

**La comodidad es tan relativa como subjetiva... algunas personas con las que he platicado consideran la excelencia en comodidad poder encontrar una señora gorda y nalgona que sirva de soporte y colchón al apretujarse junto con otros 13 fulanos en los arrancones y frenazos dentro de una van; también está el factor del 'agandalle' del asiento del copiloto, pero este casi siempre va ocupado por la novia/esposa/amante/whatever del chofer... y cuando no, lo van apartando para la primer mujer jóven, de preferencia con ropa ceñida al cuerpo, de buen ver, del tipo mencionado en el capítulo anterior.

*** Si los malditos choferes cumplieran con las especificaciones máximas de carga para estos vehículos, no llegarían a meter 14 o más personas en un espacio diseñado para 8, sin hablar de la descompensación en la estabilidad del transporte principalmente al hacer giros (casi podría jurar que instintivamente hemos desarrollado una capacidad para transferir nuestro peso corporal en dirección opuesta para evitar una volcadura, o los ángeles de la guarda de quienes vamos dentro detienen la inminente caída por el exceso de peso).

Si me apuran un poco... dejen de usar sus aparatos de ejercicio domésticos, ya no paguen gimnasio, olvídense de los programas de acondiconamiento físico. Las habilidades para conservar el equilibrio, sujetarse soportando el peso de otras tres o cuatro personas encima, superar la inercia producida por los súbitos arrancones y frenazos (que en algunos casos superan las fuerzas "G" de los mejores simuladores de vuelo), sostenerse de un tubo mal atornillado para soportar tu peso y el de tu carga -más los que se te recarguen- con un solo dedo... las capacidades físicas que se desarrollan al viajar en 'combi' superan cualquier opción de desarrollo de habilidades físicas y motrices, es digamos... un doctorado en actos circénses más cañon que en París o el Circ du Solei.

Capítulo 3
El arte de viajar en microbús

PRINCIPIOS BASICOS

De una mayor capacidad que las van o 'combi', los microbuses son exactamente lo que su nombre indica: un autobús miniatura, pero que en su interior puede albergar una fauna mayor a la que Noé transportó en su arca la primera vez que Diosito® decidió darle cran al mundo -ahora en la segunda vuelta ya comenzó por Haití y se está siguiendo de frente con la peor plaga (los chilangos)-.

Otra característica importante de este tipo de unidad, es que sus recorridos incluyen colonias de la periferia, a las cuales no llegan rutas con vehículos más grandes.

Esto es tanto adecuado como mortal.

Permitanme elaborar.

Es ya conocido por todos que el crecimiento poblacional en esta y muchas otras ciudades, ha traido como consecuencia la aparición de un mayor número de colonias y unidades habitacionales de todo tipo. El que este tipo de unidades de transporte puedan entrar hasta esas colonias y brindar servicio a los miles de usuarios potenciales de esas zonas es la parte positiva, pero ¿Conocen ustedes una 'base' de microbuses?

La descripción de lo que cualquier sociólogo, zoologo o ya de plano su servidor y amigo pueda hacer del lugar donde convergen los microbuses y sus ávidos de emociones conductores puede quedarse corta:

Por principio de cuentas el lugar asignado, es por lo regular alguna calle dentro de una colonia que solía ser limpia, tranquila y ordenada. Cuando una 'base' sienta sus reales, la calle se convierte en un micro-cosmos de desorden, mugre, palabrotas, pleitos, borrachos, una que otra prostituta, botellazos, claxonazos, talacheros, mecánicos, puestos callejeros de comida (memelas, carnitas de dudosa procedencia, tacos de cualquier tipo de guisado), música de la más refinada categoría (el repertorio incluye cumbias, tropical, reguetón -o como quiera que se escriba- banda, norteña, duranguense y un largo etcétera) al más alto de los volúmenes permitido por el equipo de sonido de prácticamente cualquiera de las unidades que estén a cualquier hora del día "haciendo base".

LOS MICROBUSES Y EL MARKETING

Ahora bien, dentro de la gama de posibilidades que la mercadotecnia moderna ofrece al comercio minorista, podemos mencionar que además de que las unidades en su exterior se han convertido en un auténtico escaparate para todo tipo de anunciantes (campañas políticas, refrescos, empresas dulceras y hasta table dances) el interior de los microbuses -cuando el espacio entre pasajeros lo permite... y hasta cuando no- es también punto de venta de las más diversas mercaderías, desde las bonitas plumas de gel importadas con cuatro colores diferentes, hasta las ofertas de la afamada "Comercializadora Internacional" con sus diferentes versiones de matamoscas de alta tecnología, hasta aquellas compañías trasnacionales que en un afán de hacer llegar a todos los consumidores posibles sus productos, envían embarques especiales para su distribución por vendedores especializados en comerciar tres bolsas de papas Sabritas o cuatro Bubulubus o seis mazapanes de La Rosa u ocho Chupa Pop e inclusive doce -sí- doce Pulparindos por la módica cantidad de ¡diez pesos!. El método de distribución se me hace un poco extraño, pues casi siempre coincide con un robo a algún trailer de Sabritas, Ricolino, La Rosa o Pulparindo en las semanas previas a la comercialización... supongo que en algún lugar, esta venta programada ha dejado de llevarse a cabo, lástima.

También las más recientes producciones cinematográficas pueden ser encontradas en conveniente formato DVD, complilaciones que a cualquiera de nosotros pudiese tomar meses grabar, son puestas en nuestras manos en formato MP3 (Las ya clásicas "Canciones del Ayer" con Roberto Carlos, Camilo Sesto, José José y Emmanuel, los "Exitos de los 80's 90's y más" con canciones que fueron un auténtico hit... en Kosovo, "Lo mejor del reguetón -o como quiera que se escriba- del duranguense... lo mejor de lo que sea") por también, diez pesitos.

La labor social también es importante para los choferes de los microbuses, pues de manera humanitaria permiten principalmente a los sordomudos abordar las unidades para poder hacer llegar a los pasajeros bolsitas con dulces, estampitas religiosas, pequeños manuales de lenguaje con señas, llaveros, lamparitas, etc. Que bueno que hay gente con corazón, ya me he topado con algun caso en que imagino debido a la constante lucha por la venta de sus productos, han recuperado el habla y la audición, claro que gritando "te vas a matar, sabrooooosa" y con el volúmen de la música en los table dances, es probable que al poco tiempo pierdan nuevamente la habilidad de hablar y escuchar.

El micro es -en suma-una cultura casi completa, aún con su calidad de punto intermedio... un limbo digamos entre el cielo y el infierno de la movilidad moderna, casi podría competir en su situación de congregación humana con las balsas que ocupan algunos cubanos para cambiar de domicilio, lo abordas con la esperanza de llegar vivo a tu destino, pero no sabes si lo lograrás... un 'volado'.

Capítulo 4
EL CAMIÓN URBANO, UN MUNDO APARTE.

El Origen

Los registros históricos, demuestran que en la prehistoria, gigantescos brontosaurios con estructuras de madera sobre los lomos, transportaban a una buena cantidad de hombres del cromañón, ah... me dicen que "Los Picapiedra" no constituye un registro válido... ah sí, y que nunca coincideron los humanos con los dinosaurios... sí sí ya entendí... tengo que acudir a mejores fuentes de información.

La cosa es que como medio de transporte público, el camión urbano es de los más antiguos, por lo menos en la memoria de este quien escribe, pues en mi tierna infancia llegué a acompañar a mi mamá -principalmente al centro de la ciudad- en camiones que circulaban en las calles cercanas a donde vivíamos y que llevaban rutas predeterminadas dentro del trazo urbano de la misma.

"Aviación - Panteón - Chula Vista y Anexas", "Santa María - Las Palmas", "Mayorazgo - Agua Azul - Ferrocarriles", "Central - San Matías"... son las rutas que vienen a mi memoria, enormes camiones principalmente Dina, identificados por el color de su pintura y los rótulos en las ventanas y los costados, los tubos forrados de cinta de colores, el sonido de los motores diesel en neutral mientras ascendía o descendía el pasaje y los choferes respetuosamente obedecían las señales de tránsito.

Unos años después se incorporaron los famosos "chatos" en rutas perimetrales, que básicamente recorrían el Boulevard 5 de Mayo de norte a sur y viceversa, con su ruidoso motor automático y una emisión de contaminantes digna de cualquier cámara de gas de la época Nazi.

Esos tiempos nada tienen que ver con la situación actual.

Invasión de rutas, mortíferos accidentes, unidades que pasan de ser último modelo a auténtica chatarra en cuestión de meses, corrupción de las autoridades, carreras de camiones que terminan a veces en desgracia... la lista podría ser larga, muy larga.

2010

Diariamente somos miles de usuarios quienes abordamos un camión con la esperanza de llegar a tiempo y sanos a nuestro destino, y tal como en las combis o microbuses, vamos a merced de lo que el chofer decida subir cuantitativamente en pasaje y a la manera en que cualitativamente se desplace por las calles y avenidas de la angelópolis.

De las 24 horas con que cuenta cada día, quienes nos transportamos vía camión urbano pasamos una muy buena cantidad de tiempo a bordo de ellos, por lo que estos vehículos se han convertido en todo, por ejemplo:

RESTAURANT: No falla que de a tiro por viaje vemos a alguien hincándole el diente a una torta, taco, memela, sope, cemita, sandwich o cualquier otro bocadillo portátil, inclusive hay algunos viajeros más arriesgados que van comiendo sopas, caldos, moles e inclusive van combinando la ingesta de digamos una torta con una sopa instantánea a punto de ebullición. Por obvias razones, me refiero a gente que alcanzó lugar sentada dentro del camión, no me imagino el malabar para poder llevarse a la boca una quesadilla mientras se intenta estabilizar el equilibrio sin sostenerse con las manos -aunque no dudo que exista alguien quien pueda hacerlo-.

SALON DE CLASES: El repaso de la lección del día, un último vistazo al libro antes del examen, o inclusive la preparación en masa de un trabajo en equipo son situaciones que me ha tocado ver mientras me transporto de un lugar a otro. He aprendido sobre cocina, medicina, terapia física, estomatología, cuidado del cabello, puericultura, corte y confección, motores diesel, filosofía europea contemporánea... todo cortesía de aquellos y aaquellas que vienen repasando en voz alta sus lecciones.

CONFESIONARIO/SALA DE INTERROGATORIO/CONSULTORIO SENTIMENTAL: Lo malo de traer las orejas puestas y el sentido del oído habilitados las 24 horas, es tener que escuchar de manera involuntaria el drama diario de la existencia de un perfecto (o perfecta) desconocido (o desconocida). Me ha tocado escuchar con lujo de detalles el mecanismo del rompimiento amoroso de dos chavos de secundaria, la indagatoria de la novia celosa sobre el proceder sospechoso del novio a quien no tuvo enfrente durante el fin de semana, la patética narración de la borrachera que agarró una fulanita con cuatro tipos en un bar y como al final aquello se convirtió en orgía, el amargo llanto de la señora acongojada porque el marido le puso el cuerno con la comadre -que al mismo tiempo ignora que el compadre ya le echó el ojo anticipando la venganza-... más material digno de la poesía de retrete de Arjona.

DISCOTEC: Aunque el concepto como tal ha ido dejando de existir en los antros de moda (hoy las pistas de baile como tal ya son tan escasas como el pudor y las buenas costumbres), en los camiones no falta aquel que haciendo gala de la mejor ingeniería conceptual -por no decir que como Dios le de a entender- instalan equipos de sonido que envidiaría cualquier antro. Lo malo, es que no siempre los que viajamos dentro del camión compartimos el gusto musical del chofer, o estamos de humor para escuchar a todo volúmen el más variado repertorio musical, incluyendo aquello de "... pelada, peluda, pero bien pompuda" o la voz nasal y chillona de alguna locutora de radio en la hora de las complacencias, o de los comerciales que nos reiteran que la Universidad Tecnológica Nuevo Milenio (Incorporada a la BUAP) nos ofrece las carreras con mayor proyección en solo dos años con módicas colegiaturas. Hay algunos que prefiriendo llevar su propio repertorio, se enchufan un iPod o cualquier otro tipo de reproductor musical, y viajan inmersos en su propia burbuja de sonidos, que al intentar rebasar la cantidad de decibeles de las bocinas del camión, emiten más allá de los oídos de su propietario y componen en conjunto una cacofonía indescifrable que resulta en más de un caso -el mío en particular- en un ataque de migraña (y casi casi de histeria).

Otro uso que cotidianemente he observado que se hace de los asientos del camión -y por alguna razón no pude categorizar o asignarle un nombre en específico-, es el que hacen principalmente adolescentes y algunas parejas de mayor edad, para dar rienda suelta a los arrumacos y expresiones físicas de afecto que, olvidando por completo que existen personas a su alrededor, se entregan con singular alegría al intercambio de saliva mediante prolongadas sesiones de besos y caricias, en cristiano común y corriente: faje. Hay quienes se dedican un breve y tierno beso repentino, pero en otras ocasiones (de manera involuntaria) he sido testigo -junto con varios pasajeros más- de auténticos maratones de ósculos y manoseos mutuos entre las parejitas protagonistas de estos espontáneos shows. Para echarles agua fría... en serio.

GALERÍA DE ARTE: El incremento en las ventas de la línea Easterbrook de plumones indelebles se ha visto indudablemente incrementado desde que estos lienzos ambulantes han circulado por nuestras calles. Hay unidades que prácticamente se constituyen en sí mismas como una muestra pictórica de los más variados estilos y técnicas del grafitti a plumón, no dejando ni un espacio sin aprovechar por los más selectos artistas conceptuales del "puto" las más destacadas figuras de la interpretación del "chinga tu madre" y la fantástica imaginación de la escuela pictórica basada en el uso del ícono universal del corazón y las iniciales o nombres enlazados, en la más ampila variedad de tipografías y estilos.

CENTRO DE COMUNICACIONES: La tecnología quizá no ha cambiado tanto en las últimas décadas en cuanto a los camiones urbanos, pero a los pasajeros que poseen un teléfono celular -o peor aún- un Nextel, chiquito se les hace el viaje para hacer un despliegue tecnológico de los últimos modelos de aparatos de comunicación personal, ya sea que reciban llamadas, escriban un mensaje, envíen una alerta a un Nextel o sostengan interminables conversaciones a grito pelado, como si al resto de los pasajeros nos fuese de vital importancia escuchar la diarrea verbal que en muchos casos padecen quienes hacen del uso de un celular o un radio dentro del camión... es quizá un despliegue de status, una manera de decir al resto de los ocupantes..."'ira, 'ira... yo sí soy el efectivo".
Quizá de lo que no se han percatado es que los que realmente tienen algo de qué presumir son los que comodamente viajan en auto.

ESCENARIO: ¿Bolero? ¿Rock? ¿Poesía de retrete a lo Arjona?. El repertorio de quienes usan a los camiones urbanos como su escenario para la más amplia expresión artística es tan variado como la cantidad de rutas que existen en la ciudad. Trovadores, duetos, tríos... payasos, mimos, magos, declamadores -que al más puro estilo de Paco Stanley (q.e.p.d.) nos atormentan con sus atribulados argumentos sobre las razones que les han orillado a pedir nuestra colaboración económica. Maestros del canto y el equilibrio, lo mismo tocan guitarras, que sintetizadores, que güiros y hasta alguno canta con pistas al más puro estilo karaoke. Los últimos chistes en el lépero repertorio de la comicidad mexicana salen sin censura ni pudor del ronco pecho de payasos maquillados con grasa para zapatos y cosméticos de oferta. Fanáticos religiosos, obreros despedidos injustificadamente que han estado en huelga... 15 años, "estudiantes" que requieren apoyo para asistir al LXVIII congreso de Estafa Mediática a celebrarse en Acapulco, drogadictos y alcohólicos representando a sus respectivos centros de rehabilitación, mujeres con cáncer de próstata y hombres con un inminente estallido de ovarios (ambos con sendas recetas médicas expedidad en 1977) la lista puede ser interminable.

DORMITORIO: Solo para auténticos iniciados. Dormir en un camión urbano lo considero tan peligroso como ser experto en desactivación de explosivos en Irak (ya viene el post sobre "The Hurt Locker"). Este tipo de pasajero debe tener un reloj biológico realmente afinado; despertar justo en el momento exacto para no pasarse del lugar donde se desea descender del camión lo considero tan difícil como el poder conciliar el sueño con todas las agravantes enumeradas con anterioridad... y aún así hay gente que cae en los brazos de Morfeo de manera tan profunda que en ocasiones hasta roncan; pero eso sí, su reloj interno se activa justo en el momento en que están a tiempo de levantarse y pedir la parada... fucking amazing.

Velocidades de desplazamiento

La velocidad de desplazamiento del camión, generalmente es inversamente proporcional a nuestra voluntad o deseo.

1.- Caracol: el día o momento en que tienes más prisa, es justamente cuando el chofer decide no rebasar los 10 kilómetros por hora en espera de que sus "compas" lo rebasen para subir pasaje.

2.- Tortuga: similar al anterior, con la diferencia de hacer alto total durante por lo menos cuatro a cinco semáforos en verde. Desesperante.

3.- Abuelita: como decía la canción "...paso a pasito, llegaré" pero de un semáforo a otro, con la finalidad de que al igual que los casos anteriores, los choferes de otras unidades lo rebasen para equilibrar la recolección de pasajeros.

4.- Velocidad normal: prácticamente inexistente; el día en que a alguno de ustedes les toque abordar un camión que circule a velocidad normal, favor de comprar un Melate o billete de lotería en su agencia más cercana, seguro se ganan un mega-premio.

5.- Cafre: los arrancones son su especialidad, pasan de cero a cincuenta kilómetros por hora de una esquina a otra y frenan en menos de dos metros... espeluznante.

6.- Alma que lleva el diablo: una vez que le han dado el pitazo que "X" o "Y" tienen determinada diferencia de tiempo respecto a la unidad que uno abordó, pisan el pedal del acelerador a fondo de manera automática, generalmente dejando pasajeros sin levantar y haciendo paradas varias cuadras después de que uno lo solicita. Casi suicidas.

7.- Hecho la chingada: cualquier unidad conducida por un chofer adolescente, crudo, de malas, presumiendo con la novia, drogado, perseguido por tránsito
o Ruta 10 en hora pico en zonas sin tráfico. Reza a la deidad de tu elección, si te identifican entre la pila de cadáveres, tal vez tengas un bonito funeral.

Me voy... tengo que tomar el camión... si llego vivo a mi destino, quizá siga escribiendo.

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viernes, febrero 05, 2010

Arriba en el aire


En los primeros años de los 90 trabajé para una institución bancaria (mi primer trabajo "serio") por ahí de mis tiernos veintidós o veintitrés. Luego de un proceso de reingeniería más largo que la cuaresma, la institución decidió desaparecer algunas áreas, la mía incluída.

Un día de muertos -jueves, si mal no recuerdo- nos citaron a las oficinas corporativas temprano por la mañana, ahí, con eficiencia de una sofisticada línea de producción una empresa externa contratada por el banco (aún no se acuñaba el término 'outsourcing') nos daba la noticia de que en ese preciso momento pasábamos a formar parte de los millones de desempleados del México de finales del siglo XX, pero que con nuestro chequesote de caja, y la asistencia de un "Centro de Transición" facilitado a nosotros por el mismo banco, podríamos vislumbrar un futuro mejor dentro de la inesperada y frustrante situación en la que -en mi caso por ser un empleado de nuevo ingreso (los primeros muertos en la línea de combate)- estabamos enfrentando.

Cuando ví "Up In the Air" (inadecuadamente -como es usual- titulada en español "Amor en el Aire" o "Amor sin Escalas") inmediatamente me vino el flashback a esa época de mi vida y me ví en el lugar de quienes en la película estaban sentados frente al personaje que interpreta George Clooney.

Ryan Bingham
es la parca, la muerte, el grim reaper armado con una guadaña de argumentos, frialdad, un guión muy estudiado, fólders con un paquete de supervivencia para el desempleo y la personalidad de quien por oficio, se ha dedicado a despedir a cientos de personas a lo largo y ancho de los Estados Unidos en compañías que le evitan a los jefes hacer este tipo de trabajo sucio. Ryan también aprovecha sus tablas como motivador profesional, impartiendo seminarios alternados con la talacha de finiquitos y despidos. Ambas labores -la que agenda su compañía, y la que lleva a cabo ante pequeños auditorios de hotel- lo mantienen viajando prácticamente el año entero, por lo que la vida de este personaje transcurre entre aeropuertos, aviones, hoteles, autos rentados, las compañías que están eliminando puestos de trabajo y las personas en la inminente guillotina empresarial quienes para Bingham, no son más que un eslabón entre un viaje y otro, y por consecuencia, millas acumuladas en su tarjeta de viajero frecuente de American Airlines.

Esta vida de viaje casi permanente, ha hecho de Ryan una suerte de nómada con un punto fijo casi inexistente (las escenas en su departamento en Omaha lo demuestran), pero que ha llevado al grado de maestría el arte de prepararse para cada viaje con una presición digna de colegio militar, cronometrado al segundo, impecable en el arreglo, implacable en su labor de verdugo e impenetrable en una coraza emocional que él mismo se ha forjado con los años, pero que de vez en cuando se da el lujo de romper, como en el caso de el día (o más bien la noche) en que conoce a Alex (Vera Farmiga) otra viajera frecuente, de la que poco sabemos de su chamba, aunque asumimos que al igual que Ryan, es una profesional consumada en lo suyo -lo que quiera que esto sea-.

El inmediato "click" entre los personajes y los muchos puntos en común de su vida parcial -o casi totalmente- errante (la escena en que comparan tarjetas de viajero frecuente y amenities de los hoteles, renta de autos y demás lugares es buenísima) nos propone una situación que para quienes hemos viajado por motivos de trabajo solos, resulta casi imposible: alguien con quien poder coincidir e intercambiar algo más que una comida y una tarjeta de presentación; las agendas se sincronizan y las "canitas al aire" (especialmente en el caso del personaje de Clooney) se lanzan al vuelo.

Aunque siempre hay un pelo (¿o una cana?) en la sopa.

La compañía para la que trabaja Bingham ha cambiado su estrategia, ahora la creatividad de una ejecutiva junior llamada Natalie Keener (Anna Kendrick) amenaza al ejército de corta-cabezas a permanecer estáticos y efectuar su mortífera labor a control remoto. Este personaje (que dicho sea de paso, es el canon que en cierta época de mi vida busqué como pareja) que en un principio resulta tan molesto como un mosquito a las dos de la mañana en una noche de insomnio, se convertirá por desición de la compañía en el sidekick en los quizá últimos viajes de Binham y al mismo tiempo, testigo y detonante de una serie de cambios en la vida llena de situaciones aparentemente bajo control de nuestro viajero frecuente.

El inicio de los viajes de Ryan y Natalie lleva una misión paralela que para efectos de la historia podría parecer ñoña, pero creo que a todos nos ha pasado que siempre hay alguien que nos hace un "encarguito" en nuestros viajes. En este caso la hermana mayor de Ryan -Kara- le encomienda llevar consigo un recorte de la foto de la hermana menor de ámbos -Julie- y su prometido -Jim- con la finalidad de fotografiar la silueta de ellos teniendo como fondo lugares emblemáticos de los sitios por donde Ryan efectúa su labor de ejecutor -para formar algo así como un collage de los lugares donde nunca han estado-.

La primera parte de este cambio en la trama -convirtiendo el drama unipersonal de Binham en un road movie-resulta hilarante ante la inexperiencia de Natalie en el delicado arte de viajar. Como buen zorro, el personaje de Clooney inmediatamente percibe las debilidades de la resuelta -pero a fín de cuentas novata- ejecutiva interpretada por Kendrick; pero no hay que confundirse, hay un duelo de intelectos en juego, y cada quien comienza a mover las fichas a su conveniencia.

Aquí es donde quisiera hacer mención de la importancia de la dirección de Jason Reitman -y su participación como guionista junto con Sheldon Turner- (el script está basado en la novela de Walter Kirn). Esta es una historia más de personajes que de situaciones, aunque estas nos sirven para ubicar precisamente a los primeros en su contexto. El ahora nominado al Oscar™ Reitman, nos ha guiado hasta este punto en un mundo narrado y percibido por Ryan Bingham, sin embargo al tener como "lastre" a Natalie, la historia forzosamente se intercala jugando con las emociones de los personajes y es ahí donde acierta totalmente el director y co-escritor, de diferente manera, y en la dimensión de la percepción de cada espectador nos damos cuenta de hacia dónde va la historia y sus personajes.

Irreemediablemente al cargar consigo a Natalie y su equipaje (con todo y el emocional) Bingham tiene que adaptarse e inclusive resignarse a que sus encuentros con Alex puedan verse afectados, pero la trama se resuelve entre despidos y hoteles -incluyendo a la misma Natalie soltándose el chongo- a favor de Binham y su coraza emocional, que poco a poco comienza a desmoronarse a medida en que la película avanza.

Llega el momento de la boda de Julie y Alex acepta ir como pareja de Ryan al evento, a ser testigo de como para la familia Bingham, Ryan es prácticamente una figura fantasmal -más que paternal o de hermano mayor (ouch)- por su misma naturaleza nómada, inestable y contrastante. Para mi, esta es una escena clave en la historia ¿Como convencer a alguien de hacer exactamente lo contrario a lo que nosotros mismos pregonamos?.

Reitman mediante los personajes, nos hace darnos cuenta de que quizá nosotros mismos también hemos caido en la convicción de ser alguien en la superficie, pero otra persona por completo en el fondo, y es lo que sucede principalmente con Ryan, subsecuentemente nos daremos cuenta -en una sola escena que lo dice todo- que también Alex comparte esta faceta, y hacia el final de la película, la misma Natalie hace gala prácticamente de lo que en México llamamos "enseñar el cobre".

Las reacciones de quienes durante la película son despedidos por Binham en un principio, y por ámbos a partir de que Natalie se convierte en otro asesino inmisericorde de trayectorias laborales son perfectamente naturales, en muchos casos -según los datos que de la película vienen en el sitio IMDB- son personas reales, quienes fueron convocadas a participar en un documental precisamente sobre la recesión y el desempleo en los Estados Unidos, pero finalmente fueron insertados en el film. Por ahí hay un par de escenas con actores -una con J.K. Simmons- que sirven un tanto como comic relief ante lo difícil que en la vida real es esta situación, pero no dejan de ser parte de lo que en el caso de Natalie se convierte en una lección de vida.

¿Alguien dijo nominaciones?

Esta producción recibió 5 nominaciones al Oscar™ las cuales en realidad -salvo en mi opinión muy personal el caso de George Clooney- no representan una sorpresa:

Mejor Película del Año
Mejor Actor Masculino (Clooney)
Mejor Actriz de Reparto (Vera Farmiga)
Mejor Director
Mejor Guión Adaptado

Ojalá y puedan darse la oportunidad de ver esta película, ojalá y se den también la oportunidad de sentir el mensaje, que en la medida de cada persona transmite al espectador.

Bien por Reitman, bien por Clooney, excelente por Vera Farmiga, pero yo a la que sí le daba... el Oscar™, es a Anna Kendrick; bueno, quizá el premio no, pero algo le daba.


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